Nuestra Propuesta - Método "Juego, luego existo"
Nuestra propuesta atiende los procesos naturales de evolución que el juego facilita en los niños.
El método “Juego, luego existo” se sustenta en el principio educativo más antiguo y a la vez, el más moderno y revolucionario del mundo:
. Aquel que sostiene que el niño necesita experimentar la vida, jugando, para lograr un desarrollo integral sano y óptimo.
“Juego luego existo” se centra en dos ejes fundamentales: la educación por el arte y la psico-motricidad relacional (disciplinas que se sustentan fundamentalmente en el juego corporal y emocional). Ambas favorecen la expresión sonora, rítmica, gráfica, plástica, dramática y verbal y ambas promueven esencialmente la comunicación del niño con todo (consigo mismos, con los demás, con el espacio y con los objetos).
Procuramos a los niños, materiales posibles de estructurarse y de des-estructurarse todo el tiempo: Elementos naturales, materiales reciclables, cubos de madera y cajas de tamaño natural, abiertos por un solo lado (para que se metan dentro), módulos de espuma a tamaño natural, espejos en el aula, bancas, recipientes, papeles, lupas, linternas, pinceles, pelotas de trapo, muñecos de peluche, música (melodías que acompañen los juegos; así como canciones), cuentos, títeres, arcilla, masas modelables, telas (de todos los tamaños, texturas y colores), pintura (solo de los colores primarios para que ellos mismos puedan “inventar” los colores), etc.
“Juego luego existo” extiende a los niños una temática directa y concreta sobre sus intereses, inquietudes y preocupaciones, especialmente las vinculadas a su cuerpo y a sus afectos: papá, mamá, hermanos; así como a sus pares a través de historias (muchas de ellas especialmente creadas y audiovisualmente producidas), que dan inicio a los procesos de exploración que se plantearán a lo largo de la semana a través de los juegos.
La maestra es una acompañante de este proceso. Cumpliendo el rol de acompañante y de facilitadora, propone a los niños las actividades y los temas, para un proceso que en lo formal, se desarrolla con la expresión y con las técnicas y los materiales pertinentes pero que en los contenidos profundos le otorga lugar y salida a las íntimas y primitivas necesidades emocionales de niños y niñas mientras simultáneamente favorece el crecimiento de sus espacios éticos, sociales y cognitivos.
Cuando un padre de familia entra por primera vez a Retama, generalmente se sorprende al ver que las aulas están vacías de todo mobiliario. Y es que en nuestra propuesta el aula está libre y despejada esperando al niño para procurarle el espacio donde pueda moverse y jugar corporal y emocionalmente. Las mesas son plegables y las sillas apilables para que puedan ingresar y salir del aula en función de los juegos de los niños.
Y todo esto, incorporando sólidamente los aprestamientos de manera lúdica y naturalmente.
